Hoy en el día de la madre, reflexiono con vosotros sobre cómo serlo me ha cambiado. Nunca jamás me hubiera podido imaginar que ser madre sería así. ¿Y cómo es así?

No encuentro las palabras concretas que pueda definir esto de ser madre. Creo que es una explosión de emociones, de situaciones, de experiencias. A la vez siento que ser madre me ha hecho ir hacia atrás en algunos aspectos, sobretodo en los laborales y sin embargo, me siento más madura. Cada día en casa con mi familia es diferente. Antes pensaba a futuro, pensaba en qué quería que pasara dentro de años y ahora ni se me ocurre pensar en más de una semana o como mucho dos. Me he convertido en una persona más conformista con ciertos aspectos de mi vida, aunque quien me conoce sabe que soy un espíritu rebelde.

Ser madre, me ha convertido o mejor dicho he evolucionado a ser más práctica.Quizás esta manera de ver la vida en estos momentos, en el que para mi es más importante el presente que el futuro, me sirve para parar a reflexionar las cosas o mejor dicho, a darme cuenta que hay algo en mi interior que no funciona bien o mejor, que quiero cambiar para ser yo misma. Así que ultimamente pienso en que quiero APRENDER A SER. Quiero escucharme, quiero encontrarme, quiero sentirme más yo. Y todas estas reflexiones vienen después de observar a mis hijos, de mirarles y de ver su naturalidad, sus sonrisas, su inocencia, su interés por las cosas, su ilusión por aprender, por experimentar, por vivir, Me encanta observarles, me gusta ver cómo disfrutan de las cosas.

Con sólo la observación de mis hijos, me doy cuenta de que quiero vivir y disfrutar. Gracias a ser madre, he descubierto muchas cosas. Vivo una vida un poco loca, absorbida por las rutinas infantiles y del trabajo de mi marido, de correr a recoger a los niños, uno a la escuela infantil y la mayor en el colegio, la casa es puro desorden, la lavadora no para ningún día, siempre hay ropa sucia que lavar, hay comida que cocinar, y en el día a día, todo esto llena casi todo el tiempo, pero en mi corazón cuando pasos ratitos a solas conmigo, me doy cuenta de que quiero aspirar a otra cosa, que quiero reaprender y volver a ser un poco niña, para ilusionarme con las cosas. Tengo un buen trabajo por delante para descubrir qué quiero, qué me gusta y qué necesito. Soy consciente de que llevo años metida en una rueda, sin parar. Y creo que no sólo me pasa a mi, porque lo veo en el día a día, en otras personas, en otras familias.

¿Qué cosas habéis descubierto después de convertiros en padres o madres?