Cuidados de los kokedamas

Los cuidados de un kokedama son realmente fáciles, en realidad es una planta con una maceta viva y hay que tener los mismos cuidados
que cuando mantenemos cualquier planta. Yo suelo aconsejar, que se le preste atención al kokedama.

Algunos parámetros que hay que tener en cuenta:

  • Luz: igualmente que las plantas de interior, hay plantas que necesitan más o menos luz para vivir. En este caso depende del tipo de planta que esté encerrada en la bola de musgo. Normalmente las personas interesadas en los kokedamas me piden cierta orientación sobre este tema. Yo aconsejo qué kokedama para qué lugar.
  • Riego: El tipo de riego y la frecuencia de riego de los kokedamas, depende de la época del año y dónde esté colocado. Los riegos pueden ser por inmersión, es decir, sumergir la bola de musgo completamente hasta observar que dejan de salir burbujas y una vez ocurra esto, se escurre la bola de musgo y se vuelve a colocar en su sitio. Otro tipo de riego es por pulverización, es decir, pulverizar, la bola de musgo hasta que esté bastante húmeda. La primera técnica de riego, sirve para que aguante más tiempo húmeda y la otra se suele hacer cuando se observa que está muy seca la bola y no nos da tiempo a sumergirla. Durante otoño e invierno, el riego se suele espaciar más, porque la bola de musgo tarda más en secarse, pero en primavera y verano hay que hacerlo con más frecuencia.
  • Fuentes de aire y de calor: Es recomendable alejarlos de las calefacciones, aires acondicionados y corrientes. Eso evitará que se seque la bola. Ya sabéis que las calefacciones sobretodo en Madrid, afectan negativamente a las plantas. En el caso del kokedama, la bola de musgo se seca y finalmente  la planta acaba sufriendo también esa desecación.
  • Abonado: Si se observa que la planta deja de crecer o que las flores han dejado de aparecer, es recomendable aplicar un abono líquido en el riego, con una frecuencia de cada semana. La aplicación del abono se suele hacer en primavera y verano.